Cardio ¿antes o después de entrenar?

¿Qué es el ejercicio cardiovascular?

Se le llama ejercicio cardiovascular a aquel que nos exige una demanda continua de oxígeno en nuestro cuerpo, haciendo que se tenga que recurrir a la utilización como combustible directamente de nuestras reservas de grasas, por lo que ayuda a la disminución de las mismas.

La primera actividad que emprendas será la que realices con mayor intensidad

Para mejorar el tiempo que dedicas a tus entrenamientos de cardio y de fuerza, es primordial contar con una buena organización. En este sentido, debes decidir si hacer los ejercicios aeróbicos antes o después del trabajo; de fuerza siempre en función de tus propios objetivos.

La primera actividad que emprendas será; la que realices con mayor intensidad, por eso; la decisión de empezar por el cardio o por la fuerza va a depender; totalmente de lo que quieras conseguir.

Por ejemplo:

  • Si tu meta es bajar de peso (sin perder musculatura), deberías hacer primero la actividad aeróbica que, posteriormente, completarás con unos ejercicios de fuerza suave.
  • Si lo que pretendes es aumentar la potencia y el volumen de tus músculos, tendrás que comenzar con el entrenamiento de fuerza para aprovechar esas reservas de glucógeno que tienes intactas y que te permitirán realizar sesiones intensas, con peso importante, que logren que alcances incluso la hipertrofia.
Si haces cardio después de un entrenamiento de fuerza, quemarás más grasas que si lo hicieses antes.

¡Cuidado!

Exigir a tu musculo un trabajo de fuerza para el que no dispone de la energía necesaria puede desencadenar la fase catabólica (destrucción de masa muscular) haciendo que tu trabajo en el gym resulte del todo inútil e incluso contraproducente.

Entrenar fuerza después de realizar un ejercicio aeróbico intenso aumenta el riesgo de rotura de fibras musculares y otras posibles lesiones, porque tus músculos fallan por la falta de energía.

¡Aprovecha!

Dejar el cardio para después del esfuerzo muscular supone aprovechar mejor toda tu energía logrando una mayor efectividad en el ejercicio aeróbico con el que acabas el entrenamiento. Si haces cardio después de un entrenamiento de fuerza, quemarás más grasas que si lo realizas antes.

Con un programa de entrenamiento semanal equilibrado, el cardio y la fuerza, bien combinados, conseguirán que desarrolles tus músculos alcanzando, además, una mejor definición.

Redactado por:
 Lic.Nut.Leticia Correa Alcocer

Déjanos un comentario

A %d blogueros les gusta esto: